He aquí la tercera y última parte de esta serie de entradas sobre la telefonía celular. Aquí hablaremos de los efectos que tiene el uso del celular en la sociedad y en la salud.
Efectos en la sociedad y la salud
Un estudio realizado por la universidad australiana de Monash, en Melbourne, ha puesto de relieve los efectos de la personalidad a la hora de utilizar el móvil. Los malos hábitos pueden estar acentuados por una baja autoestima o por el exceso de extroversión
Las personas más dependientes de los móviles –aquellos que mandan mensajes hasta en el cine o que pagan facturas astronómicas de teléfono- suelen tratarse de personas tendientes a crearse cierta adicción con estos aparatos. En su mayor parte son personas jóvenes, extrovertidas o con un nivel de autoestima bajo.
Cada personalidad produce una forma diferente de usar el móvil: las personas con baja autoestima tienden a buscar cierta reafirmación en el uso de los teléfonos o se sienten infelices y utilizan los móviles para entrar en contacto con otras personas.
Por el contrario, las personas extrovertidas tienden a usar el móvil para quedar o ponerse de acuerdo con gente del trabajo o con múltiples amigos.
El celular es un elemento para comunicarse, pero con el avance de la tecnología nos da una comunicación que va más allá de esto. En las publicidades se hace hincapié en los diferentes usos que brinda el celular, más que en su objetivo principal: "el de comunicarse mediante un llamado telefónico". También apuntan a lo simbólico, en donde todo lo que el sujeto es, lo hace gracias a poseer un celular, "su" celular. Las posibilidades que brindan los teléfonos celulares son infinitas, y ya se puede considerarlo como un objeto de uso personal, ya que el sujeto se identifica con el celular.
En los últimos años del uso de teléfonos celulares dentro de la población general, es un tema de debate mundial, por sus posibles efectos sobre la salud. La influencia de las radiaciones electromagnéticas en el organismo, a mediano y largo plazo todavía esta siendo estudiado por la OMS, pero se han reportado casos aislados de lesiones en algunas personas que utilizan con frecuencia este medio de comunicación móvil.
Varios estudios han demostrado que las radiaciones provenientes de los teléfonos móviles producen cambios en la temperatura del organismo; en el cuerpo hay áreas que son más sensibles al calor como son los ojos (formación de cataratas) y los testículos (disminución en la producción de espermatozoides).
En exposición continuada, a largo plazo, con el uso del móvil o expuestos a las antenas repetidoras, muchos científicos encuentran daños en la membrana celular (flujo de iones Ca, K, Na), efectos sobre el sistema inmunitario con pérdida de defensas, e incluso alteración del ADN, con destrucción de cromosomas, y rotura de enlaces simples y dobles.
Recientemente han sido realizados algunos estudios en humanos, que parecen mostrar una tendencia a aumentar el riesgo de tumores cerebrales en usuarios activos del celular, pero es necesario realizar investigaciones con mayor número de personas y períodos prolongados, que descarten o comprueben la relación tumor-radiación.
La radiación más peligrosa proviene de la antena del móvil, situada muy cerca de la cabeza y se atenúa al alejar el aparato del oído. La potencia de emisión aumenta, automáticamente, según los obstáculos materiales (paredes, vehículos, etc.) encontrados entre el móvil y la antena repetidora. Los efectos biológicos dependen del tiempo de exposición a las microondas, aumentan linealmente con la potencia de la fuente de emisión (móvil o antena), y decrecen exponencialmente (d2) al aumentar la distancia entre el móvil o antena repetidora y la persona expuesta.
Todos somos sensibles a las microondas, pero el peligro potencial frente a los campos electromagnéticos es mayor para la “población de alto riesgo”, como embarazadas, bebés y niños que presentan un peligro estadístico mucho mayor (hasta en centenares de veces).
El riesgo también se incrementa en enfermos, ancianos y, más aún, en las personas ultrasensibles, el colectivo de “alérgicos a la electricidad” que puede presentar respuestas biológicas con dosis de radiación hasta mil veces menores.
Estas radiaciones, llamadas microondas, afectan también elementos técnicos de alta sensibilidad, razón por la cual es prohibido su uso en aviones, lugares con amplias medidas de seguridad, hospitales o en personas con marcapasos cardíacos.
¿Los teléfonos celulares causan cáncer?
No existe una respuesta definitiva con respecto a si los teléfonos celulares causan cáncer o no, puesto que la información disponible se basa en estudios a corto plazo. Sin embargo, en el presente varios estudios importantes no muestran evidencia que relacione los teléfonos celulares con el cáncer.
La cantidad de tiempo que las personas usan los teléfonos celulares se ha incrementado y se ponderará en estudios actuales y futuros. Esta investigación en curso continuará durante muchos años para comprobar si puede existir una relación entre los tumores cerebrales o de otras áreas de lento crecimiento en periodos de tiempo más prolongados.
Los efectos son peores en lugares cerrados
Los efectos de las radiaciones son peores en lugares cerrados. Por ejemplo en un ómnibus metálico donde están hablando más de diez personas el efecto que tiene esta emisión de antenas emitiendo es tremendo.
Una investigación realizada por científicos japoneses sugiere que el uso de aparatos celulares dentro de los vagones de los trenes puede poner en peligro la salud de los pasajeros. El estudio precisa que los niveles de radiación electromagnética en los trenes puede exceder los límites internacionales de seguridad, incluso si pocas personas hablan a la vez por teléfono. Esto se debe a que las microondas emitidas por los aparatos celulares no tienen por dónde salir y simplemente rebotan dentro de los habitáculos.
Los teléfonos móviles pueden provocar accidentes de tránsito
Los teléfonos móviles pueden provocar más accidentes de tránsito que el alcohol, según un estudio británico.
Una serie de pruebas realizadas por científicos del Laboratorio de Investigación sobre el Transporte arrojaron que cuando se conversa por teléfono mientras se conduce, las reacciones son más lentas que bajo la influencia del alcohol.
La investigación indica que el peligro es prácticamente el mismo si se utilizan teléfonos celulares o aparatos que no se tienen que sostener en la mano.
El uso de teléfonos móviles mientras se maneja es ilegal en más de 30 países, pero en otros, como el Reino Unido, no ocurre lo mismo.
La investigación mostró que, como promedio, la reacción de los choferes es 30% más lenta mientras conversan por teléfono que cuando conducen por encima del límite de alcohol y 50% más lentas que cuando se maneja normalmente.
Algunos consejos para reducir el riesgo
Dado el riesgo evidente, debemos usar el móvil lo menos posible, limitando el número de llamadas y su duración. Debemos elegir un modelo de baja radiación –las potencias de emisión suelen oscilar entre 0,6 y 2 W– y considerarlo un teléfono de emergencia. Es aconsejable alejarlo todo lo posible de la cabeza al hablar (accesorio manos libres), así como el uso de mensajes escritos, por su breve emisión radioeléctrica y por la distancia de lectura.
En el mismo sentido, debemos evitar permanecer cerca de las antenas repetidoras, por la gran potencia y la larga duración de la exposición. Si residimos cerca de una antena repetidora, es preciso medir con precisión la radiación efectiva recibida por las personas (densidad de potencia), con aparatos homologados de alta sensibilidad a cargo de un experto, que puede medir in situ la radiación de microondas y sugerir las medidas necesarias. Ante la amenaza omnipresente de las antenas, podemos instalar pantallas de protección para las microondas, dado que la mayor parte de la radiación de la red de telefonía móvil penetra por las ventanas.
Los niños de menos de 16 años no deberían usar teléfonos móviles.
Las mujeres embarazadas no deberían usar teléfonos móviles.
Los que padecen las determinadas enfermedades y desordenes que se indican no deberían usar teléfonos móviles: enfermedades neurológicas como neurastenia, psicopatía, psychosteny y todas las neurosis con asthenic, desordenes obsesivos, histéricos y reducción de la actividad mental, física, pérdida de memoria, alteraciones del sueño, epilepsia y síndrome epiléptico, predisposición epiléptica.
La duración de las llamadas debería estar limitada al máximo de tres minutos, y después de hacer una llamada el usuario debería esperar como mínimo 15 minutos antes de realizar otra llamada. Se recomienda el uso de auriculares y manos libres.
No lleve nunca el celular encendido contra el cuerpo. Es decir, no lo lleve en un cinturón o un bolsillo. Llévelo siempre en una cartera o portafolios que no esté apoyado contra el cuerpo.
Los teléfonos celulares interfieren con los equipos médicos, tales como monitores de actividad cardiaca y ventiladores. Por esta razón en muchos hospitales esta prohibido su uso, también pueden afectar marcapasos y audífonos. Evite guardarlo en el bolsillo cercano a su pecho, debería ser aclarado en forma destacada en los manuales de teléfonos celulares.
En el momento de elegir vivienda nueva, es importante que escoja un lugar donde no haya cerca torres repetidoras, las cuales emiten de manera permanente microondas.
Uno de los efectos adversos más importantes observados con el uso de los teléfonos móviles, es el incremento en el número de accidentes vehiculares. Datos estadísticos reportan que el riesgo de accidentalidad en la personas que hablan por celular mientras conducen, aumenta hasta cuatro veces con respecto a personas que no utilizan este medio de comunicación o las que deciden parar el auto en el momento de iniciar una conversación. Tampoco se ha observado algún beneficio con el uso del celular en la posibilidad de "manos libres", porque de todos modos la concentración durante la comunicación es menor.
Evite hacer o tomar llamadas cuando la señal es débil o haya interferencia pues esta emitiendo mayor radiación cuando intenta comunicarse con una señal débil.
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Bueno, hasta aquí llegó esta serie de 3 posts sobre telefonía celular. Espero les haya resultado interesante y últil. Si quieren ver el trabajo completo para ahondar más en los detalles pueden descargarlo aquí.
En defnitiva pienso que hoy día muchas personas priorizan el celular por sobre otras cosas más importantes. Dejan lo que sea con tal de atender una llamada. Duermen con el celular prendido "por las dudas" de que alguien los llame o reciban algún mensaje.
El celular tiene que estar al servicio de uno, y no uno al servicio del celular. Éste tiene que ser visto como un mecanismo de trabajo y comunicación, y ser utilizado en los momentos en que realmente se lo precise, nada más que eso.
Es un aparato que permite a cualquier conocido hubicarnos en cualquier momento y lugar, por lo que debe ser utilizado a conciencia y con moderación. Porque si no lo hacemos, terminará ocurriendo lo que algunos pensadores desde hace tiempo vienen pregonando: “el celular será el control remoto de nuestras vidas”.
jueves 7 de julio de 2011
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